Con la renuncia de Marcelo Gallardo aún flotando en el aire, el Monumental de Núñez se prepara para una transición que no admite demoras. La urgencia de los resultados y la carga del calendario obligan a que la decisión de la cúpula dirigencial se tome en lo inmediato, mientras Marcelo "Pichi" Escudero se alista para un interinato que comenzará apenas baje el telón del duelo ante Banfield. En los pasillos de Núñez, la danza de nombres ya comenzó y tiene a dos protagonistas claros que pican en punta por su identificación con el club y su estilo de juego.

El primero en la lista es Eduardo Coudet, actualmente en el Alavés de España. Aunque no se formó en las inferiores del club, el "Chacho" es un hombre que quedó profundamente identificado con el hincha durante su etapa como jugador. Su representante, Christian Bragarnik, ya habría mantenido conversaciones preliminares con la dirigencia para tantear su salida de Europa. En una línea similar aparece Hernán Crespo, hoy en Sao Paulo. El hecho de ser "de la casa" y su exitoso antecedente con Defensa y Justicia lo posicionan como una opción natural para intentar recuperar la identidad perdida en este segundo ciclo de Gallardo.

Sin embargo, el camino hacia otros nombres con historia en el club parece estar bloqueado por realidades externas. Santiago Solari, hoy en la estructura del Real Madrid, aparece como una opción difícil, ya que el "Indiecito" no tendría intenciones de dejar la capital española en este momento. De igual manera, las opciones de Pablo Aimar o Diego Placente se perciben como inviables debido a su compromiso con las selecciones nacionales a solo cuatro meses del inicio del Mundial, sumado a que ambos carecen de experiencia previa como cabezas de grupo en el fútbol profesional.

Por fuera del círculo íntimo de la institución, emergen figuras como Gabriel Milito y Ariel Holan, aunque su llegada se percibe como una apuesta arriesgada por la espalda que puedan tener ante la falta de resultados rápidos. Milito, hoy en Chivas de Guadalajara, es recordado por haber sido una piedra en el zapato durante la primera era de Gallardo, mientras que Holan viene de un paso por Rosario Central y cuenta con el antecedente de su gran campaña en Independiente. Finalmente, el nombre de Ramón Díaz siempre sobrevuela Núñez por su peso propio, aunque desde la dirigencia se ve difícil abrirle las puertas para un cuarto ciclo debido al perfil actual de la gestión.